domingo, 30 de agosto de 2009

The FARC flouts the Ottawa treaty

Landmines in Colombia

Cheap and lethal

Aug 27th 2009 BOQUERÓN
From The Economist print edition


El problema de las minas antipersona en Colombia pasó de ser un problema de pocos para ser un problema que afecta casi el 60% de los territorios municipales en nuestro país. Desde el año 2000 más de siete mil personas se han visto afectadas según cifras reveladas por el ministerio de defensa colombiano y la cifra sigue empeorando; según correos interceptados de las FARC Alfonso Cano ordeno la siembra de mas minas para así combatir la cercanía de el ejercito colombiano a los campamentos guerrilleros debido a que sabe que es la única manera.

Actualmente en Colombia un simple camino que conecta el Boquerón con el pueblo más cercano se ha convertido en una amenaza, durante los últimos cuatro años, para todos aquellos que intenten transitar por ahí. Lo que se refleja en los más de 45 soldados y civiles que han resultado heridos, entre ellos niños, a lo largo de este periodo gracias a minas antipersona, hechas por la guerrilla de las FARC, y puestas a lo largo de 5,5 kilómetros.


Es tanto el incremento de esta situación pasó de ser de 15 soldados en un mes a 45 en el mismo tiempo, esto demuestra que el mas afectado es el ejercito colombiano y eso se refleja en la cifra que revela que la mitad de las heridas de guerra en el ejercito son por minas antipersona.


Dentro de la exposición del artículo sobre uno de los muchos aspectos de la guerra colombiana se hace referencia a las consecuencias que han traído las minas antipersona a los ciudadanos que no están directamente involucrados con la guerra, los testimonios entregados por ex guerrilleros ahora desmovilizados intentan “justificar” los atentados contra ciudadanos. Los caminos por los que los civiles caminan son los mismos por los que los soldados lo hacen, no se trata únicamente de mantenerse alejados sino de proteger cultivos de droga contra erradicadores.


En la actualidad Colombia hace parte de un programa estadounidense de tratamiento de minas antipersona y en Noviembre próximo será la sede de la segunda edición de conferencias; sin embargo la interminable lucha de la guerrilla colombiana contra el estado no tiene en cuenta estos encuentros haciendo que este problema se convierta en una situación que tomará años en solucionar. Es necesario que el conflicto colombiano se torne un conflicto entre aquellos que están directamente involucrados y deje a un lado a los civiles que únicamente son parte de esta nación y que por ello se ven atados al mismo. La manera en la cual las minas antipersona son un reflejo de esa guerra injusta dejan ver hasta que punto el conflicto ha llegado a todos los rincones del territorio y ha hecho tomar partido hasta a los niños de nuestro país.


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